Asociación de Amigos del Naranco

Introducción

La Sierra del Naranco, enclavada íntegramente en el concejo de Oviedo, es un espacio privilegiado por su situación: desde la parte alta y hacia el norte se pueden contemplar kilómetros de costa, incluyendo la ciudad de Gijón, y hacia el sur, una parte importante de la zona central de Asturias, sierras interiores y la práctica totalidad del tramo asturiano de la cordillera Cantábrica, con varias cumbres por encima de los dos mil metros, desde los Picos de Europa hasta más al oeste de Somiedo.

Entorno natural

En las laderas del Naranco se encuentran también varios núcleos rurales de gran antigüedad, los monumentos prerrománicos de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo y cinco castros; restos históricos y etnográficos -bocamina, lavaderos, pozos de la nieve, caleros, tolvas, restos de instalaciones militares…-, más un buen número de fuentes, algunos arroyos y, sobre todo en la cara norte, texos, alisos, avellanos, abedules, robles, castaños, laureles y otras especies arbóreas, en hermosas masas forestales y arbustivas, algunas de gran valor botánico.

Figura 1: Avellano Común Corylus avellana

Figura 2: Castaño Común Castanea sativa

Figura 3: Acebo Común Ilex aquifolium

Flora y Fauna

El Naranco cuenta con una notable variedad de especies de aves, entre ellas codornices, azores (ferres), halcones, palomas zuritas e incluso algún pito negro y también se han visto corzos, zorros y jabalíes. Desgraciadamente las agresiones perpetradas contra el Naranco en las últimas décadas –canteras, construcción, eucaliptos, apropiación de caminos, vertidos de basura,…- están impidiendo que el Naranco pueda ser el espacio natural que Oviedo necesita como pulmón de la ciudad.

Figura 1: Corzo.

Figura 2: Águila Culebrera.

Figura 3: Jabalí.