Asociación de Amigos del Naranco

Canteras

El problema de las canteras, por su entidad, es sin duda el mayor de los que padece el Naranco. De no ser abordado ya y a fondo, supondrá la desaparición del Naranco tal como lo conocemos. De hecho los millones de metros cúbicos de material extraídos ya han producido una alteración gigantesca e irreversible del relieve, del perfil que la naturaleza había modelado a lo largo de millones de años. La cantera de Ensidesa-Aceralia ocupa ya una extensión superior a 250 hectáreas - equivalentes a más de 300 campos de fútbol- y, según la calificación del terreno, podría llegar a alcanzar más de 700 hectáreas -¡1000 campos de fútbol¡- Por ello es fundamental que el Ayuntamiento de Oviedo y el Principado de Asturias manifiesten una voluntad clara de afrontar el problema iniciando unas negociaciones con Arcelor que tengan como finalidad un cierre de la explotación lo antes posible. Insistimos: el daño ya causado es gigantesco e irreversible. A quien lo anterior pueda parecerle una afirmación exagerada le sugerimos respetuosamente que se acerque a la explotación para verificarlo. Y es irreversible porque los millones de metros cúbicos extraídos no se reponen. Las labores de restauración, en el caso de las canteras, son simples revegetaciones de las zonas planas. El inmenso agujero queda para siempre.

Canteras del Naranco.

Canteras del Naranco (otra vista).

Zona cercana a las canteras.

Mientras las explotaciones sigan en activo -las de Ensidesa-Aceralia y también la de Caleros de Brañes- exigimos que el Principado de Asturias a través de la Dirección General de Minería, controle rigurosamente el cumplimiento del conjunto de especificaciones recogidas tanto en las licencias, como en los informes de impacto ambiental y en el conjunto de la normativa que regula este tipo de actividad. -especificaciones sobre límites de la explotación, restauración, altura máxima de los taludes, máximo de decibelios en el ruido permitido, pantallas vegetales, utilización para restauración de los materiales que acompañan en la extracción a aquellos para los que se tiene licencia, ...- Cuando hemos solicitado información sobre tales controles ante la Dirección General de Minería se nos ha remitido a los planes de labores, que son los planes anuales de explotación que presentan las empresas, es decir la versión que las empresas dan de sí mismas. Esto nos parece una dejación de responsabilidad manifiesta. Tienen que levantarse actas de las inspecciones de control firmadas por los técnicos que las lleven a cabo; actas que deben estar a disposición de quien solicite su consulta. El Principado no puede dar por supuesto, sin más, que se están cumpliendo las normas. No está claro que los materiales que se están extrayendo sean sólo aquellos que se recogen en las licencias, ni que no se estén produciendo comercializaciones de materiales que se venden como extraídos de otras canteras cuando realmente lo han sido en la cantera de Ensidesa. En relación con esto queremos recordar que se ha producido una denuncia ante la Guardia Civil por parte de la Asociación de Vecinos San Pedro de Agüera, de Llanera, después de haber interceptado una columna de camiones que procedía de la cantera de Ensidesa y hablar con los conductores de los camiones que les confirmaron que iban a llevar el material a otras canteras. Esta denuncia según recogió la prensa, fue admitida a trámite por el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, aunque parece ser que ha sido archivada por el fiscal de medio ambiente del TSJA quien hace tiempo declaró a la prensa que la situación del Naranco era un desastre. Creemos que sería preferible que, en vez de ir a la prensa a decir que la situación del Naranco es un desastre, hiciera uso de sus atribuciones para investigar y atajar las causas de ese desastre.

Estamos en contra, no sólo de la concesión de nuevas licencias de explotación, sino también de cualquier permiso de prospección, y también de acciones lamentables como la venta por parte del Ayuntamiento de Oviedo, por una cifra irrisoria, de 50.000 metros cuadrados de terrenos de propiedad municipal para la ampliación de la cantera de Brañes. El Ayuntamiento de Oviedo, en el verano de 2002 lanzó una serie de ataques virulentos contra Aceralia por las canteras del Naranco pero sin especificar la causa concreta de esos ataques ni tampoco las medidas que pensaba tomar contra ese comportamiento de Aceralia que denunciaba de forma tan aparatosa como elusiva (¿podría deberse a una disminución del ritmo de explotación en la cantera de Ensidesa-Aceralia con la consiguiente pérdida de beneficios por parte de los que comercializan materiales extraídos en la cantera de Ensidesa como si se extrajesen en otras canteras?), lo cual resulta cuando menos extraño sino sospechoso. Por otra parte no hay constancia de que técnicos del Ayuntamiento de Oviedo controlen que la explotación de las canteras del Naranco se ajuste a los contenidos de las licencias concedidas por el propio Ayuntamiento. Si a esta situación de las canteras del Naranco añadimos el resto de las canteras del municipio que hacen que Oviedo soporte más explotaciones que todo el resto de la provincia, la única conclusión que se puede sacar es, en lo que a las canteras se refiere, no son precisamente los intereses de Oviedo los que la actual administración municipal está defendiendo.

Solicitamos que se haga pública la fiscalidad tanto municipal como autonómica sobre las canteras para que los ciudadanos puedan evaluar qué recibe el patrimonio público a cambio de tanto daño. También solicitamos la restauración de los huecos dejados por antiguas explotaciones en la zona central de la cara sur, que a pesar de no ser de gran volumen producen un feo impacto muy visible desde Oviedo.

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